Cómo exprimir naranjas sin exprimidor: trucos y consejos


Aunque es habitual disponer de un pequeño exprimidor en casa para elaborar zumo de naranja natural recién exprimido, un jugo exquisito que no dejamos de recomendar por su excelente sabor y sus enormes beneficios nutricionales, bien por una avería o por no disponer de un ejemplar en casa en ocasiones nos negamos a elaborarlo.

Pero, ¿sabías que se pueden exprimir naranjas en casa sin necesidad de un exprimidor? Con un simple utensilio y métodos algo más rudimentarios podemos extraer el jugo de la naranja para preparar zumo. Un recurso que evita tener que recurrir a néctares y zumos industriales de menor calidad.

¿Cómo se pueden exprimir las naranjas sin tener un exprimidor?

Si alguna vez has utilizado un exprimidor manual, sabrás que las naranjas se tenían que poner cortadas por la mitad en sendos cuencos para presionar sobre el cono y extraer el zumo de ambas mitades. Si no tienes un exprimidor en casa y quieres preparar zumo de naranja natural, puedes emular este proceso de una manera mucho más sencilla. Y lo que es mejor: evitando el laborioso proceso de limpieza.

Es sencillísimo extraer el jugo de la naranja sin necesidad de exprimidor. De hecho, solo te hará falta un tenedor y un cuchillo. El cuchillo solo lo necesitarás para partir las naranjas por la mitad, y el resto del proceso se realiza con el tenedor. Te contamos cómo.

Para empezar, clava el tenedor en el centro de la media naranja, lo suficientemente profundo como para que la naranja quede bien sujeta, pero sin pasarte (prueba a levantar el tenedor con una mano; si la pieza no se mueve, es que la has cogido bien), ya que una penetración demasiado profunda nos complicaría algo las cosas.

Una vez el tenedor esté debidamente clavado, con la mano que no estamos sujetando el tenedor habrá que presionar levemente la naranja para que el jugo empiece a salir sobre el vaso o cuenco que usemos para acumular el zumo. Hay que acompañar la presión ejercida por la mano que sujeta la naranja con movimientos mecánicos con el tenedor en sentido vertical, hacia arriba y hacia abajo, para romper con más facilidad la pulpa de la naranja y que el jugo quede liberado.

Para aprovechar todo el jugo que contiene la naranja es elemental cambiar de posición el tenedor, ya que este solo puede ser utilizado en sentido longitudinal. Lo ideal es que se coloque en un ángulo perpendicular al que inicialmente habías adoptado, para que la media naranja sea exprimida en forma de cruz y la pieza libere una mayor cantidad de zumo.

Si quieres estar seguro de que aprovechas toda la cantidad de zumo disponible por pieza, aprieta fuerte la media naranja y mueve insistentemente el tenedor para acabar de romper los posibles trozos de pulpa que todavía permanezcan enteros. Basta con repetir el proceso en cuantas mitades necesites para poder disponer de un zumo de naranja natural recién exprimido sin necesidad de tener exprimidor.

Ventajas de hacer zumo de naranja en casa sin exprimidor

Aunque el método para preparar zumo sin exprimidor pueda parecer más tosco (que lo es), lo cierto es que este método para extraer el zumo de las naranjas es ideal y presenta múltiples ventajas en comparación con el uso de exprimidores.

Unas líneas más arriba comentábamos que una de las ventajas de prescindir de un exprimidor era que simplificaba enormemente la limpieza. Y es que los exprimidores, aunque automatizan el proceso de extracción del jugo, requieren de labores de limpieza inmediatas y muy minuciosas para evitar que la pulpa se seque y manche los conductos de la máquina.

Es importante retirar bien todos los restos de la naranja para que el exprimidor esté listo para usar la próxima vez que se desee preparar zumo, pero no siempre es fácil quitar todos los desechos de todas las piezas del dispositivo: sus numerosos surcos, pensados para extraer más fácilmente el zumo, tampoco ayudan a agilizar el proceso de limpieza. Todo esto no ocurre con el proceso manual de extracción, que exige únicamente limpiar los cubiertos y el recipiente utilizado para guardar el jugo una vez ingerido.

Otro aspecto positivo de este método rudimentario para exprimir naranjas manualmente es que permite utilizar la cantidad de naranjas perfecta y seleccionar los mejores ejemplares. Los exprimidores automáticos que funcionan con bancos de naranjas mezclan las mejores piezas con aquellas que presentan un zumo de peor calidad, influyendo negativamente en el sabor del zumo. En la extracción a mano, como tú eliges qué naranjas utilizar y puedes palparlas, podrás hacer zumo con los ejemplares que tú quieras.

En cuanto a la pulpa, los exprimidores parecen no satisfacer a nadie. Algunos filtran demasiado la pulpa y otros la dejan caer al recipiente pese a disponer de filtros que, en teoría, no la dejan pasar. Sin embargo, con la preparación a mano del zumo de naranja puedes, por un lado, elegir aprovechar más cantidad de pulpa extrayéndola a mano en cada pieza, y por otro, permite colar cuantas veces quieras el zumo obtenido en caso de que quieras degustar un zumo de naranja natural libre de pulpa.

En cualquier caso, sea el método que sea que utilices para extraer el jugo de la naranja, recuerda consumirlo en los minutos siguientes a su preparación para poder aprovechar todas sus bondades nutricionales. La vitamina C tiende a oxidarse rápidamente y los cítricos son ricos en esta vitamina, por lo que ingerirlo nada más prepararlo es lo mejor si quieres degustar un zumo de naranja natural con todas sus propiedades aromáticas y de sabor.