Cómo plantar un naranjo: tips y consejos


A no pocos nos gusta disfrutar de una deliciosa naranja a la hora de la merienda, en la sobremesa o en el desayuno. Y es que la naranja es una de las frutas más deliciosas que se pueden degustar en nuestra tierra. Pero, ¿alguna vez te has preguntado cómo sería cultivar tú mismo tu propio naranjo y cómo plantar naranjas en tu parcela de tierra particular?

Si te despierta interés la botánica y el cuidado de especies vegetales y te animas a cultivar tu propio naranjo, estás de enhorabuena porque vamos a darte una serie de consejos para que tu naranjo crezca sano y fuerte, y llegado el momento te proporcione unas deliciosas naranjas de calidad y aptas para su consumo.

Cómo plantar un naranjo con éxito

Plantar un árbol es una de esas cosas que todo el mundo debería hacer una vez en la vida. El placer que provoca ver crecer tus propias plantas y seguir de cerca su desarrollo hace que el vínculo con la naturaleza sea más fuerte y que se consigan apreciar aspectos imposibles de percibir en plenitud de otra manera.

Un naranjo es un árbol de grandes dimensiones que va a necesitar unas condiciones muy específicas para crecer bien, por lo que conviene que prestes atención a una serie de cuestiones para garantizar su correcto desarrollo.

Supervisa la calidad de la tierra y su ubicación

Lo primero, como harías con cualquier otra planta, es asegurarte de que la tierra tiene la calidad requerida y que esta se encuentra en el lugar propicio para plantar un árbol. Por tanto, tiene que ser un lugar preferiblemente soleado, carente de malas hierbas y donde sea posible cavar un agujero de aproximadamente 60 centímetros.

En caso de que la tierra sea arcillosa, lo mejor es optar por rellenar el agujero con tierra vegetal y abono orgánico. Asegúrate de que la mezcla llega al fondo del agujero para que quede todo cubierto.

La conservación en el cepellón

Con la parcela de tierra elegida y el hoyo cavado, es momento de colocar las raíces del naranjo en el agujero. Lo habitual es que las raíces estén envueltas en una bolsa que vulgarmente se conoce como cepellón. Este saco mantiene las raíces en unas condiciones óptimas para ser plantadas, y en el momento de rellenar el agujero es necesario retirarlo.

Pero es un proceso que hay que hacer con cuidado, porque la tierra que envuelve las raíces debe mantenerse en unos niveles de densidad concretos. La tierra debe estar compacta en todo momento y no despedazarse antes de colocar las raíces en el agujero.

Vigila la parte superior del bloque de tierra

Aunque no sepas cómo plantar naranjas, cualquier semilla que es plantada en tierra exige de un proceso de supervisión en los primeros compases, y con el naranjo esto no es distinto. Durante este proceso es vital que vigiles el estado de la tierra de la parte superior, ya que esta parte es la que se debe tomar como referencia para cubrir de tierra las raíces. Lo ideal es que quede unos cuatro dedos enterrada para que queden bien cubiertas y los nutrientes de la tierra lleguen a todas las partes de la raíz, algo fundamental para garantizar el correcto desarrollo del naranjo.

También es preciso recordar que, una vez las raíces estén cubiertas por una distancia de cuatro dedos de tierra, el resto del agujero debe ser cubierto del todo, sin que queden partes descubiertas. Para que el naranjo quede totalmente recto, lo mejor es tratar de compactar un poco la tierra sin llegar a machacarla en exceso. Lo justo con tal de que proporcione la firmeza necesaria para que el árbol empiece a crecer bien.

Debe ser regado con un cubo de agua

Aunque es perfectamente posible esperar varios días para volver a regarlo, cuando se haga debe tener la cantidad suficiente de agua para garantizar que todo el árbol cuenta con unos niveles de hidratación óptimos para mantenerse fuerte y esbelto.

Lo normal es que se riegue una vez por semana, pudiendo esperar incluso ocho días en los compases iniciales de la primavera, cuando abundan las lluvias y es bastante posible que el naranjo obtenga agua de las precipitaciones que suelen ser frecuentes en esta época del año.

Pero hay que usar el sentido común aunque no sepas cómo plantar naranjas como un experto: no debes regar en exceso al árbol en períodos de lluvia intensa. Si hace seis días por ejemplo que no se riega y la noche anterior al día de riego previsto ha llovido, lo mejor es contabilizar esa dosis de lluvia como parte del riego. Seguramente no le hará falta más agua en unos cuantos días, por lo que la capacidad de flexibilizar los planes de cuidado y de riego es vital para mantener el naranjo en unas condiciones óptimas.

¿Cómo proteger del frío al naranjo?

Si hay algo que debes temer y que puede poner en peligro al naranjo, sin duda son los temporales y las olas de frío. Las heladas pueden dar al traste con el naranjo en un momento, interrumpiendo el proceso de maduración y de crecimiento del árbol, y el exceso de lluvia o la presencia de granizo pueden dañar seriamente las naranjas que hayan ido creciendo.

Muchos agricultores utilizan redes para proteger del granizo a estos árboles, ya que ellos se juegan el dinero en grandes extensiones de tierra que pueden verse seriamente dañadas a causa de las condiciones climatológicas cambiantes.

Por desgracia, el naranjo debe crecer al aire libre y es bastante complicado protegerlo de los choques térmicos que pueden provocar las olas de frío y las nevadas. La cuestión del temporal también afecta a su duración, y es que no repercute del mismo modo una nevada puntual que una helada cuyos efectos se dejan notar durante varios días seguidos.