Cuáles son las propiedades de las mandarinas


Las mandarinas son las auténticas golosinas de los amantes de los cítricos. Su aspecto es casi idéntico al de la naranja, pero difiere enormemente en su sabor, mucho más dulce y concentrado.

Se consumen mayormente en invierno, cuando se recolectan para su puesta a la venta, y aportan múltiples beneficios, lo que hacen que sean una de las frutas más recomendadas para ser consumidas a diario.

Aunque las autoridades sanitarias recomiendan comer al día aproximadamente cinco piezas de fruta al día, se pueden comer unas tres o cuatro mandarinas al día para poder disfrutar plenamente de su sabor y de su textura.

Su zumo es extremadamente dulce cuando son de temporada, y sus gajos, pequeños, compactos y jugosos, resultan deliciosos en boca. Y también pueden consumirse en zumo, muy recomendado para quienes busquen un zumo de cítricos de sabor mucho más concentrado.

¿Qué ventajas tiene consumir mandarinas a diario?

Es sabido por todos que los cítricos son ricos en vitamina C, que en las épocas de más frío resulta ser un poderoso aliado para combatir resfriados, infecciones víricas y bacterianas, ya que fomenta el buen desarrollo de las defensas del organismo.

Pero los beneficios de consumirlas con regularidad van mucho más allá, y es que las propiedades de la mandarina son muy numerosas y afectan positivamente desde al sistema inmunológico hasta a la elasticidad de la dermis.

Mantiene en forma al sistema inmunológico

Ya lo hemos dicho, pero no podemos pasar por alto uno de los principales beneficios de los cítricos: su alto contenido en vitamina C. Esta ayuda a mantener el sistema inmune activo y preparado. También juega un papel fundamental en el desarrollo físico y el crecimiento, siendo uno de los nutrientes esenciales más importantes.

Su papel también es determinante a la hora de combatir los efectos de los radicales libres, producidos cuando el cuerpo descompone los alimentos o se expone al humo del tabaco o partículas radioactivas.

Son un poderoso aliado para prevenir el aumento de peso

Los cítricos en general son unos aliados inestimables cuando se busca controlar el aumento de peso. Es especialmente eficaz cuando se desea reducir la grasa acumulada en el tracto digestivo, pero también ayuda a mantener unos altos niveles de nutrientes esenciales sin necesidad de aumentar de peso ni elevar el consumo calórico.

Se estima que 100 gramos de mandarinas equivalen a algo más de 50 calorías. Esta cantidad únicamente aporta 0,3 gramos de grasa, seis veces más de fibra, 17 miligramos de calcio y casi 30 miligramos de vitamina C.

Todo ello hace que la mandarina sea una de las frutas más frecuentes en las dietas de adelgazamiento, ya que además son muy fáciles de consumir y de transportar. Apenas pesan, y se pueden pelar cómodamente con la mano, sin necesidad de recurrir a utensilios de cocina de ningún tipo.

Fomenta el mantenimiento del cabello

Uno de los nutrientes esenciales presentes en la mandarina es la vitamina B12, que juega un papel primordial en el correcto mantenimiento del cabello. También es indispensable para mantener en un correcto estado de forma los glóbulos rojos y las neuronas.

Su presencia también está ligada a procesos metabólicos complejos, y se le ha relacionado con la metabolización de las proteínas y con la formación del material genético celular. Su carencia provoca cansancio y agotamiento, debilidad y anemia megaloblástica, una afección que se produce cuando faltan glóbulos rojos sanos en la sangre.

Por este motivo, es un poderoso aliado para prevenir la caída del cabello, retardando la aparición de las canas y fomentando el fortalecimiento del cabello. Además, una de las consecuencias directas del consumo habitual de mandarinas en el cabello es que proporciona un brillo natural mucho más pronunciado, lo que permite evitar el uso de productos químicos corrosivos para el cuero cabelludo, mejorando el estado general del pelo.

Ayuda a mantener la salud bucodental

Además de la vitamina C, que también juega un papel importante en el adecuado mantenimiento de la dentadura y las encías, el calcio y el fósforo que contiene también resultan ideales para mejorar su conservación óptima. Esto se traduce en una probabilidad mucho menor de padecer dolencias como la gingivitis, caracterizada por la inflamación y el sangrado de las encías.

El uso continuado de elixires bucodentales ayuda a prevenir el mantenimiento de unos niveles ideales de vitaminas y minerales en la placa dental y en los tejidos colindantes a las encías, preservando su buen estado de forma y pudiendo cepillarse los dientes con normalidad evitando las molestias producidas por el sangrado a causa de las lesiones.

Combate la diabetes

Los flavonoides son unos fitonutrientes conocidos por su implicación en el proceso de prevención de la diabetes. Son añadidos de manera artificial a ciertos derivados lácteos preparados para ayudar a controlar la tensión y a prevenir las subidas y bajadas repentinas de azúcar en la sangre, la hiperglucemia y la hipoglucemia, lo que se conoce comúnmente como diabetes.

Pero se pueden encontrar de manera natural en la mayoría de frutas y verduras: el brócoli, las coles de Bruselas, las cebollas o los puerros los contienen en grandes cantidades, además de en condimentos de origen vegetal como el perejil.

También pueden ser encontrados en el vino tinto, en los arándanos y las uvas rojas, el cacao y el chocolate negro, en el té verde y, por supuesto, en los cítricos. He aquí la razón de que el consumo de mandarinas sea tan beneficioso: a pesar de ser una pieza de fruta pequeña, sobre todo si la comparamos con cítricos de mayor tamaño como el pomelo, el limón o la naranja, es enormemente completa y muy beneficiosa para prevenir enfermedades potencialmente graves.

Ayuda a mantener una correcta salud digestiva

Los cítricos poseen un potente poder desintoxicante, sobre todo las frutas más ácidas, como la lima, el limón o el pomelo. A pesar de ser mucho más dulce y de contar con un sabor verdaderamente delicioso, la mandarina favorece la digestión al aportar numerosos beneficios al sistema digestivo y a los riñones.

Al contener unos elevados niveles de fibra y antioxidantes, son ideales para controlar la absorción de colesterol a través del hígado, lo que tiene repercusiones muy positivas en el organismo.

Estas ventajas en la salud digestiva también afectan al intestino grueso, que se ve beneficiado por sus elevados índices de fibra y por el efecto laxante de su jugo, evitando el estreñimiento y favoreciendo el correcto tránsito intestinal.

Ventajas adicionales de comer mandarinas de manera regular

Estos son, a grandes rasgos, las principales propiedades de la mandarina y los beneficios que tiene su consumo regular. Pero las ventajas que tiene su consumo habitual para la salud van mucho más allá, lo que demuestra que las mandarinas son un producto completo e ideal para quien quiera seguir una dieta rica en fibra y antioxidantes.

Y es que existen maneras alternativas de aprovechar los beneficios de los que disponen las mandarinas. Numerosos estudios han señalado que las pieles de la mandarina cuentan con una enorme cantidad de agentes antioxidantes, casi veinte veces más que los que contiene la pulpa, lo que supone todo un reclamo a nivel nutricional y dietético.

Las infusiones de corteza de mandarina, con 20 veces más antioxidantes que la pulpa

Por este motivo, no es extraño encontrar cada vez más aficionados a las infusiones elaboradas a base de piel de mandarina, ya que la corteza libera todas estas sustancias beneficiosas para el organismo en la solución de agua.

Al consumirla en frío, en caliente o junto con aditivos de enorme valor nutricional como la miel, se consigue ingerir un alimento muy nutritivo de gran efecto protector para el sistema inmunológico y cardiovascular, ya que las ventajas de contar con potentes antioxidantes en el organismo son muy numerosas (previenen incluso ciertos tipos de cáncer).

Por otra parte, teniendo en cuenta que la mandarina también es rica en vitamina A, podemos asociar rápidamente su consumo a una correcta preservación de la vista, ya que es la vitamina responsable del desarrollo adecuado de este sentido en niños y adolescentes, y de su correcto mantenimiento en la edad adulta.

Otros beneficios nutricionales y para el resto del cuerpo

Además de la anemia provocada por el deterioro progresivo de los glóbulos rojos, también podemos sufrir una anemia causada por la carencia de hierro en la sangre. El consumo frecuente de mandarinas fomenta su correcta absorción, lo que reducirá la sensación de debilidad, de fatiga.

Otra de las propiedades de la mandarina es que es calmante. De hecho, en ciertas regiones es habitual comercializar aceites esenciales elaborados a base de jugo de mandarina, que fomentan la relajación y el descanso. No solo por el aroma, sino por las propiedades de su jugo, que es capaz de crear un potente efecto calmante muy apreciado en ciertas culturas.

No hay que subestimar, además, el enorme poder hidratante que tiene. A pesar de contener un jugo mucho más concentrado que las naranjas, una pieza de mandarina está compuesta totalmente de agua en un 88%, lo que las convierte en poderosas aliadas para fomentar la hidratación.

En cuanto a los beneficios cardiovasculares, otra de las propiedades de la mandarina es que cuenta con un alto contenido en potasio, al igual que ocurre con el resto de cítricos. El potasio es un poderoso aliado a la hora de prevenir el endurecimiento de las arterias, lo que previene dolencias graves del corazón con el paso del tiempo.