Naranjas y diabéticos: qué frutas puede comer un diabético


La diabetes es una enfermedad que en España afecta a más de 6 millones de personas y que se caracteriza por la incapacidad del páncreas de producir la cantidad suficiente de insulina para absorber el azúcar de la sangre. Esto provoca desajustes en los niveles de azúcar en sangre, que pueden degenerar en problemas de salud potencialmente graves.

Dado que la fruta contiene azúcar naturalmente presente, surgen muchas dudas acerca de si los diabéticos pueden consumirla o no, una cuestión que merece ser atendida, dado que las frutas forman parte de manera irremediable de nuestra dieta. ¿Son aptas las frutas para personas con hiperglucemia? ¿Qué frutas puede comer un diabético? Te sacamos de dudas.

Diabéticos y naranjas: ¿son compatibles?

Un diabético no debería restringir en absoluto el consumo de fruta, ya que su ingesta reporta múltiples beneficios al organismo. No obstante, es de vital importancia que se mantenga un control para garantizar la seguridad del paciente durante la digestión y que la dosis de insulina será capaz de absorber la cantidad de azúcar procedente de la pieza de fruta.

Para empezar, y como es habitual en los pacientes con diabetes, antes de proceder a la ingesta se debe tomar una medida de la cantidad de azúcar en sangre. Esto es fundamental para asegurarse de que tras la ingesta del producto no se va a padecer una hiperglucemia.

Por otra parte, es indispensable que la pieza de fruta sea ingerida al natural, siempre comida y nunca bebida, en el caso de la naranja y de cualquier otra fruta apta para diabéticos. Además, hay que tener en cuenta que la naranja es rica en fibra, y la fibra juega un papel fundamental en los niveles de azúcar en sangre porque provoca que el azúcar pase a la sangre de manera más lenta, evitando los efectos de una hiperglucemia.

En cambio, si se ingiere un zumo de naranja (aunque sea para diabéticos), el azúcar pasará directamente a la sangre y sin fibra que ralentice su paso, lo que puede provocar una subida repentina de azúcar con efectos perjudiciales para la salud del paciente.

Entonces, ¿por qué se comercializa zumo de naranja para diabéticos? Conviene aclarar que el zumo de naranja para diabéticos está pensado para personas que padecen hipoglucemia (niveles bajos de azúcar en sangre) y no hiperglucemia, que es justo lo contrario.

La hipoglucemia se produce tras una inyección de una dosis desmesurada de insulina, o de la retirada excesiva de azúcar por parte de estas hormonas en la sangre, dejando una cantidad de azúcar en sangre por debajo de la recomendada. Los zumos específicamente elaborados para diabéticos permiten recuperar los niveles de azúcar en sangre de manera rápida y sin poner en riesgo la salud del paciente.

Frutas y diabetes: una relación complicada

No existe una respuesta cien por cien fiable a la pregunta de si los diabéticos pueden comer fruta. Todo depende de qué tipo de fruta sea, cuánta cantidad y de qué manera sea ingerida. Por ejemplo, un diabético no puede ingerir fruta con altos valores de azúcar, como plátanos, higos, papayas, uvas o sandía. Mucho menos podrá comer fruta en almíbar o enlatada, ya que sus valores de azúcar pueden triplicar a los de la pieza al natural.

En cambio, hay frutas que sí son aptas para las personas que padecen diabetes. Por ejemplo, la naranja, la cereza o el kiwi. Hemos utilizado el ejemplo de la naranja para que sea perceptible cómo varía la cantidad de azúcar que llega al torrente sanguíneo en función de la manera en la que es ingerida y cómo pueden variar los efectos en personas que padecen hiperglucemia o hipoglucemia.

De media, una naranja contiene casi 25 gramos de azúcar, si sumamos la sacarosa, la glucosa y la fructosa, todas ellas variantes del azúcar que es producida de manera natural durante el proceso de crecimiento y maduración de la fruta. Este valor es aproximado y puede verse alterado en función del tamaño de la pieza o su tiempo de maduración, que será mayor cuanto más largo haya sido este.

Sin embargo, si ingerimos unos 33 centilitros de zumo de naranja, la cantidad de azúcar ingerida se elevaría hasta los 30 gramos. Eso sin tener en cuenta los procesados a los que se exponen estos zumos cuando son tratados por empresas que se dedican a la venta de zumos y néctares.

Por tanto, ¿un diabético puede consumir naranjas? Sí, pero de manera moderada y siempre teniendo en cuenta unos cuantos aspectos de los que hablaremos a continuación.

Además, también están indicadas para diabéticos otras frutas, las cuales contienen otras propiedades que pueden reportar grandes beneficios para pacientes con diabetes.

Frutas aptas para ser consumidas por personas con diabetes

Existe un buen número de frutas que pueden ser ingeridas por alguien que padece esta enfermedad, aunque siempre debe realizarse con el consentimiento de un profesional de la salud.

 

Las cerezas son la fruta estrella para diabéticos por múltiples razones: no solo tienen el tamaño ideal para poder ser consumidas con moderación y prevenir una repentina subida de azúcar, sino que son ideales para combatir ciertos tipos de afecciones cardíacas, algunos tipos de cáncer y las secuelas generadas por la propia diabetes. Tienen un índice glucémico que apenas supera el 20, uno de los más bajos de cualquier fruta.

Las ciruelas negras también están muy aconsejadas para personas con hiperglucemia, ya que tienen contienen antocianinas (un poderoso antioxidante que además tiene propiedades antivirales), así como las fresas, el kiwi o las manzanas. De hecho, estas últimas logran reducir las necesidades diarias de insulina en diabéticos hasta en un 35%.

También conviene prestar atención a frutas como el aguacate o la propia naranja. El aguacate tiene un alto contenido en fibra y ayuda a estabilizar el nivel de azúcar en sangre, además de ser rico en grasas monoinsaturadas, lo que ayuda a mejorar la salud del corazón.

Por su parte, la naranja, además de ser de las que contiene un menor índice glucémico (apenas sobrepasa el 20), es una extraordinaria fuente de vitamina C y ayuda a mantener un peso equilibrado, un aspecto especialmente importante al ser la obesidad uno de los factores de mayor riesgo para pacientes con diabetes.