Principales tipos de naranja


 

La naranja, una de las integrantes fundamentales de la familia de cítricos, es una de las frutas más consumidas en los países mediterráneos. De característica textura y potente sabor, es una de las frutas más apreciadas a nivel mundial, utilizada además para elaborar zumos naturales de enorme valor nutricional.

En el siguiente artículo vamos a hablar de los principales tipos de naranja que pueden encontrarse actualmente en el mercado y a comentar sus principales características. Y es que cada una presenta unas particularidades que conviene conocer.

Los tipos de naranja más comunes en el mercado

A grandes rasgos, las distintas variedades de naranjas se agrupan en tres grandes familias: Navel, Blancas y Sanguinas. Las naranjas Navel deben su nombre ala característica protuberancia de su superficie, similar a un ombligo, que presentan en uno de sus extremos. De hecho, navel significa “ombligo” en inglés, término empleado para dar nombre a esta variedad de naranjas.

Por su parte, las naranjas Blancas presentan una tonalidad amarilla algo anaranjada, muy suave, y sin rastro del famoso ombligo que caracteriza a las anteriores. Este tipo de naranjas presentan un periodo de maduración algo más lento, motivo por el cual en ocasiones se comercializan algo más verdes: necesitan más tiempo para alcanzar las cotas de sabor y textura ideales que sí presentan las otras variedades.

Las Sanguinas son las que presentan una tonalidad en su piel más llamativa gracias a la aparición de pigmentos rojos que aportan tonos más oscuros a la corteza de la naranja. Estas peculiaridades hacen que sus gajos también presenten este característico color, motivo por el cual reciben el apodo de “sanguinas”. Su forma es más ovalada y presenta un tamaño más reducido que el resto de variedades, y su elevado contenido de jugo hace que sean ideales para elaborar zumos naturales.

Variedades de naranjas agrupadas por familias

Dentro de estos tres grandes grupos de naranjas podemos encontrar otras subvariedades que presentan sabores, texturas, jugos y pieles distintas. En el caso de las naranjas Navel existen las Navelinas, las Navelate y las Navel Lane Late, además de otras variedades minoritarias.

Las naranjas Blancas cuentan con las subvariedades Valencia Late, Barberina y Salustiana principalmente, mientras que las Sanguinas únicamente presentan una variedad de naranjas.

Naranjas de la familia Navel

Las naranjas navelinas son ideales tanto para comerlas frescas como para elaborar zumo natural. Resisten especialmente bien las condiciones frías del entorno y presentan una calidad y una textura inconfundibles. Su periodo óptimo de maduración se produce en los meses de otoño, siendo ideal para consumir entre noviembre y diciembre.

Por su parte, las Navelate son una variante de las naranjas Washington, que precisa de unos cuidados extra. Aunque es de maduración temprana, es una especie tan delicada que se cultiva de manera minoritaria. Son las que presentan una piel mucho más fina y de color más pálido, y son muy utilizadas para elaborar zumos dada la enorme cantidad de jugo que contienen.

En cuanto a la Navel Lane Late, ofrece un sabor mucho más dulce que las anteriores, razón por la que es perfecta para los postres y las sobremesas. Gracias a esta variedad, la temporada de naranjas se alarga un poco más, pudiendo ser consumida hasta finales de mayo.

Pero estos no son los únicos tipos de naranja que forman parte de la familia Navel: también se incluyen las conocidas como Bahianinha, las Washington, las Newhall, las Powell, las Foyos y las Ricalate.

 

Naranjas de la familia Blancas

Dentro de esta familia se encuentra la famosa naranja valenciana, característica por su dulce sabor y su jugosa textura. La naranja de Valencia da nombre a la variante Valencia Late, que ofrecen un punto ácido muy característico y personal que crea un contraste con el enorme cuerpo dulce de sus gajos.

Suelen consumirse en los meses centrales de la primavera, entre marzo y abril, y poseen una gran cantidad de jugo, lo que las convierte en candidatas idóneas para elaborar zumos naturales dulces.

Las naranjas Barberina son fácilmente reconocibles por su enorme tamaño y el color tan intenso que contiene su corteza. Su tamaño se debe a que sus gajos se encuentran llenos de jugo, siendo perfectas para exprimidoras de zumo. Eso, unido a que por norma general contienen un nivel de acidez muy reducido, hace que sean muy apreciadas por el público.

A modo de anécdota, mencionar que el nombre procede del apellido de su descubridor, Don Vicente Barber Part, en el año 1982. Él fue quien diferenció esta variedad de la Valencia Late, dando a conocer la mutación de esta variante.

Otro de los tipos de naranja Blanca más famosos es el que se produce entre febrero y abril. La naranja Salustiana es enormemente sensible a los cambios de temperatura elevados, algo que puede explicar su fina corteza. A cambio, al alcanzar el nivel óptimo de madurez ofrece una cantidad de jugo abundante, lo que la convierte en una opción muy a tener en cuenta para preparar zumos.

También forman parte de este grupo las naranjas Ambersweet, Pera, Hamlin y Jaffa.

Naranjas de la familia Sanguinas

Esta es la familia más reducida de naranjas, ya que únicamente se encuentra una especie de esta variedad. Son naranjas muy características, una suerte de hibridación entre naranjas y pomelos, que presentan pigmentos rojizos tanto en sus gajos como en su corteza.

Son muy características del Mediterráneo y presenta una piel algo fina, una corteza protectora más abundante y unos gajos jugosos y repletos de sabor. Al igual que ocurre con los frutos rojos, ofrecen un sabor dulce y contundente y están muy cotizadas en ciertas regiones con tradición hostelera, ya que se utilizan para preparar batidos y platos exóticos, así como a modo de aderezo a platos salados y determinados tipos de postres.