Temporada de la naranja: todo lo que debes saber


Saber cuándo empieza la temporada de naranjas es importante no solo para los agricultores, que deben saber cuándo sacar todo el partido de una de las frutas más sabrosas de la comarca valenciana, sino para consumidores, que es conveniente que conozcan cuándo pueden disfrutar de todo el sabor y las propiedades de este jugoso cítrico.

Vamos a hacer un repaso por todo lo relevante de la temporada de la naranja, desde su duración hasta qué variedades se pueden recolectar, cómo afecta el clima a su maduración y cómo saber si ya ha terminado la temporada de naranjas.

La temporada de la naranja, entre octubre y mayo

En la Comunitat Valenciana, la temporada de la naranja da comienzo en otoño. El fin del verano, marcado por la llegada de las lluvias de octubre y el marcado descenso de las temperaturas, propicia el crecimiento del naranjo y la maduración de sus frutos. No obstante, este periodo suele ser orientativo, ya que las condiciones climatológicas pueden adelantar o atrasar la temporada en función de cómo se desarrollen las semillas.

Aunque estas variaciones en la franja de tiempo que marca el inicio y el final de la temporada de naranjas son leves, son más que suficientes como para descolocar las previsiones de los agricultores, que deben adelantar la recolección o atrasarla en función de las condiciones climatológicas de cada temporada.

Pero, ¿por qué en invierno? ¿Qué hace que su consumo esté tan asociado a los meses más fríos del año? Lo cierto es que, aunque pueden encontrarse naranjas a la venta en grandes superficies durante los meses de verano, estas no proceden de tierras autóctonas y suelen presentar una textura y sabor distintos. Además, el alto contenido de vitamina C de naranjas y mandarinas hace que sean consumidas muy a menudo durante el otoño y el invierno, ya que este nutriente puede ser de ayuda para prevenir catarros y resfriados, además de contribuir a mitigar los efectos de la gripe.

Variedades que pueden ser encontradas en la temporada de naranjas

Que durante los meses de octubre a mayo es cuando más se recolecta la naranja valenciana no es ya ningún misterio, pero dentro de esta franja de tiempo y de esta variedad de naranjas podemos encontrarnos con naranjas algo diferentes. Y es que, si alguna vez te ha dado la impresión de que estabas comprando naranjas diferentes durante estos meses, no estabas equivocado: es posible encontrar naranjas de distintas variedades, aunque la más famosa sigue siendo la naranja Navel.

Una de las más dulces y jugosas es la conocida como Navel Lane Late, que solo es recogida del árbol cuando presenta el punto exacto de maduración. Es la naranja que presenta unos gajos tersos, firmes y con mucho zumo, que liberan una cantidad de jugo muy abundante y sabroso, con un característico tono dulzón que las convierte en una fruta sabrosísima.

También son recogidas la Navel Barnfield y la Navel Chislett, bastante parecidas y con propiedades similares, que son recogidas algo más tarde pero que presentan un sabor igualmente dulce y unas propiedades muy equiparables a la Navel Lane Late.

Esto ocurre también con las mandarinas, que son recogidas al mismo tiempo que las naranjas y que presentan un sinfín de variedades con unas características de textura y sabor únicas.

Entonces, ¿por qué hay naranjas a la venta en verano?

Ya habrás visto que cada vez es más habitual que en pleno verano las grandes superficies vendan naranjas. Esto puede suceder por dos motivos: que sean importadas o que se trate de naranjas de cámara. Las naranjas importadas son fácilmente reconocibles: presentan un color anaranjado más oscuro, casi mate, no cuentan con el brillo de la naranja mediterránea en su piel y sus gajos son menos tersos, normalmente dan menos zumo y su calidad general no es tan elevada. Aun así, puede ser una buena opción para seguir consumiendo cítricos una vez la temporada de naranjas ha finalizado.

Pero también podemos estar hablando de naranjas de cámara, piezas que han sido recolectadas en su punto justo de maduración y que han sido almacenadas en cámaras frigoríficas para ser conservadas a baja temperatura con el fin de ponerlas a la venta una vez la temporada de naranjas haya concluido. Esto permite poder disfrutar de naranjas típicas del otoño y el invierno en los meses más calurosos del año, algo que sería imposible si no fuera por la conservación en frío de parte de la cosecha de la temporada anterior.

Pero, ¿de verdad es recomendable consumir naranjas fuera de temporada? Aunque muchos consumidores tienen reticencias a la hora de comprar naranjas fuera de temporada, cuando se trata de naranjas de cámara estas suelen presentar una calidad muy similar a las recién recolectadas en los meses de otoño e invierno.

Por tanto, pese a que el coste pueda variar y ciertas propiedades puedan verse alteradas, como el aroma de la piel o la sensación al tacto por su conservación en cámaras, tanto el sabor como la textura de los gajos suele presentar unas características muy, muy similares a las piezas consumidas en plena temporada de naranjas.

¿Cómo saber si la temporada de naranjas ha pasado?

Al llegar la primavera, la temporada de naranjas dará sus últimos coletazos, aunque determinar el momento exacto en el que la temporada de naranjas se puede dar oficialmente por finalizada es algo complicado.

Normalmente, se sabe que la temporada de naranjas está llegando a su fin cuando los niveles de azúcar que contiene una naranja madura se reducen, presentando un juego algo menos abundante y con un sabor notablemente menos dulce. Es decir, cuando una naranja presenta una cantidad de zumo menor y este no resulta tan dulce en boca, significa que la temporada de naranjas está acabando y que ha pasado el momento idóneo para recolectarlas.

Es en este punto cuando, normalmente, las naranjas que ya no son de temporada se dejan de recolectar y se opta por comercializar las de cámara o las importadas, con el fin de que el consumo de naranjas no decaiga pese a haber pasado el período óptimo de consumo.